HASTA LLEGAR

(Brenda Ray Coffee) (29 de diciembre de 2018)

La poesía nunca ha sido mi fuerte, pero hoy Encontré un poema que escribí hace décadas. Tenía la edad suficiente para haber experimentado una pérdida profunda y un miedo abrumador y, sin embargo, tenía una fuerza interior y una resistencia. Al menos, siempre he sido resistente. Desde entonces he descubierto las respuestas a la mayoría de las preguntas que planteé en mi poema. Algunas de mis suposiciones estaban equivocadas, particularmente la de Dios, además ahora sé que el postre siempre vale la pena por las calorías, y en caso de duda… vestirse en exceso.

Deseando a cada uno de ustedes una feliz y saludable Año nuevo lleno de amor, perdón y optimismo.

Hasta que lleguemos allí, no sabremos si el primer grado será difícil o si les agradaremos a los otros niños

Si las vacunas contra la gripe duelen o el ratoncito Pérez realmente deja una moneda de veinticinco centavos debajo de nuestra almohada

Si las coles de Bruselas saben tan mal como huelen, ¿mamá nos hará limpiar nuestro plato?

Ganamos No sabremos hasta que lleguemos allí si los dolores de crecimiento duelen y los patitos feos se convierten en cisnes. ¿Seré yo uno de ellos?

Si nuestras madres tuvieran razón y eso frena nuestro crecimiento o nos hace quedar ciegos

¿Si las rubias y las chicas malas se divierten más?

Hasta que lleguemos allí, no sabremos si estamos demasiado vestidos o mal vestidos

Si el tiramisú vale todas las calorías

Si las canas son más ásperas que las castañas y nos veremos como la abuela Sadie cuando envejezcamos?

Hasta que lleguemos allí, no sabremos si se siente mejor desahogar nuestra alma y nuestra psique y dejar atrás el pasado

Si podemos perdonar y seguir adelante, comenzando de nuevo en lugar de mirar hacia atrás

Si nos duele cuando morimos y ¿podemos sobrevivir a la pérdida de un hijo?

No lo sabremos hasta que tengamos allí si nuestras mentes permanecerán abiertas y jóvenes cuando nuestros cuerpos se doblen y se marchiten

Si envejecemos con gracia y dignidad, incluso si estamos solos y a merced de extraños

¿Si Dios nos perdona nuestros pecados o nos devuelve al océano, no avanzamos espiritualmente para el reino de los cielos?

No sabremos hasta Llegamos allí.